1971 – Subsecretaría de Salud – 2026

Gob. Felipe Sapag

Dr. Antonio Del Vas

Dr. Néstor Perrone

Dra. Elsa Moreno
Como hemos señalado en muchas ocasiones, toda historia tiene su prehistoria.
En el caso de la Subsecretaría de Salud de la Provincia de Neuquén esta prehistoria nace en la presentación, por primera vez como Gobernador, que hace Felipe Sapag ante la Legislatura de la Provincia el siete de julio de 1963.
En esta presentación el Gobernador hace un relato muy crudo de la situación sanitaria de la Provincia y da a conocer cuáles serán las primeras acciones que se llevarán a cabo para revertir, en el menor lapso posible, esa terrible situación.
07 de Julio de 1963
«Neuquén vive una triste realidad de miseria, ignorancia, enfermedad y hambre por las siguientes circunstancias:
1° Por la falta de trabajo remunerado, protegido y digno.
2° Por la abrumadora deficiencia alimenticia de los pobladores cordilleranos, en cantidad y calidad.
3° Por la carencia casi absoluta de protección sanitaria en la zona rural y por la desorganización de los centros asistenciales urbanos.
4° Por la magnitud de las enfermedades. El hambre y el frío hacen estragos en la población rural. Neuquén tiene uno de los más altos porcentajes del país en mortalidad infantil y tuberculosis.
Nos comprometemos a accionar en Salud Pública: La protección sanitaria debe llegar hasta el último rincón de la provincia, hasta el más humilde rancho perdido en la cordillera. Solicito todos los esfuerzos para dotar los centros asistenciales fijos y para crear una asistencia ambulatoria que proteja la población y en especial a la niñez. No podemos seguir avergonzándonos de tener el más alto porcentaje de mortalidad infantil y de tuberculosis.»
El Dr. Antonio Alberto Del Vas, como Ministro de Bienestar Social, será el ejecutor de esas primeras acciones.
Para ello convoca a un reconocido médico sanitarista, el Dr. Néstor Perrone, quien asume el cargo de Director General de Salud.
A su vez, el Dr. Perrone convence a una reconocida médica y farmacéutica tucumana, especializada en Clínica Médica, Pediatría y Salud Pública, la Doctora Elsa Margarita Moreno, para que asuma la Dirección Materno Infantil.
Ambos asumen el compromiso de presentar en noventa días un Plan de Salud para la Provincia de Neuquén, que logre revertir «la actual problemática sanitaria que nos da el triste privilegio de encabezar negativamente los más altos porcentajes de enfermedades como la hidatidosis, la brucelosis, desnutrición, bocio y tuberculosis, especialmente en las agrupaciones indígenas. Altísimos índices de mortalidad infantil y otros padecimientos que provoca la pobreza, especialmente en el interior provincial.»
Los cajoncitos blancos, metáfora de la mortalidad infantil
Cuenta la Dra. Moreno que, en su primera entrevista con el Gob. Felipe Sapag, éste le comenta que todos los días ve pasar, ante su ventana de la Gobernación, cortejos con cajoncitos blancos (los ataúdes para niños eran de ese color). Cuando le presentan, junto al Dr. Perrone, el Plan de Salud, el Gobernador le pregunta «¿cuántos cajoncitos blancos menos veré pasar?»; «nunca había pensado de esa forma la mortalidad infantil» confesaría años mas tarde la Dra. Moreno.
Los Documentos del Plan
Plan de salud
Informe del señor Ministro de Bienestar Social doctor Alberto del Vas
15 de septiembre de 1970
El presente informe intenta expresar, en forma global, el conjunto de actividades desarrolladas por el sector salud en la provincia del Neuquén durante el año 1970 y esbozar los lineamientos del programa de acción para 1971.
En marzo de este año fue designado como Director General de Salud, el doctor Néstor Perrone y en la Dirección Materno Infantil a la doctora Elsa Moreno, con el compromiso de presentar en noventa días un plan de salud para la provincia del Neuquén, que logre revertir la actual problemática sanitaria que nos da el triste privilegio de encabezar negativamente los más altos porcentajes de enfermedades como la hidatidosis, la brucelosis, desnutrición, bocio y tuberculosis, especialmente en las agrupaciones indígenas. Altísimos índices de mortalidad infantil y otros padecimientos que provoca la pobreza, especialmente en el interior provincial.
Atención Médica
I – Análisis de situación
Se recogió toda la información disponible de datos estadísticos de los últimos años (población, morbilidad, mortalidad y recursos en salud).
Se puso énfasis en saber cuál era la capacidad operativa de los establecimientos existentes, su organización, nivel de complejidad y producción. En nuestra provincia se destaca la necesidad de estudiar la accesibilidad de la población a los establecimientos, dadas sus condiciones geográficas y climáticas (red de establecimientos).
II – Daño en salud. Fijación de prioridades
Como producto del análisis del daño en salud, se fijaron las siguientes prioridades de atención médica:
1° Atención de la demanda espontánea, a fin de satisfacer el requerimiento de la población en lo que respecta a consultas e internaciones.
2° Control de embarazo y puerperio y atención del parto en establecimientos.
3° Control del niño menor de dos años. Las prioridades 2 y 3 encuentran plena justificación en el alto número de defunciones de menores de un año, así como en el peso que las mismas tienen sobre el total de fallecidos de todas las edades. Se les provee de leche a las madres embarazadas y niños de hasta dos años, que se presenten a efectuar el control correspondiente.
4° Vacunaciones, dadas las importantes cifras de morbilidad y mortalidad por afecciones evitables mediante inmunizaciones.
5° Asistencia alimentaria a los grupos bajo control: embarazadas menores de 2 años y desnutridos.
6° Control de la tuberculosis.
7° Atención odontológica a escolares.
8° Educación para la salud, a fin de que la comunidad tome conciencia y se organice para participar del proceso de salud pública.
Al fijar estas prioridades, se señala la necesidad de transformar la clásica atención médica reparadora en Atención Médica Integrada, donde no sólo se cure enfermos sino también se promueva salud, se prevengan enfermedades, se proteja y eduque, se rehabilite y, si fuere factible, se reubique socialmente.
III – Organización de los recursos
Estudiado el daño en salud y efectuado un balance con los recursos existentes, surgió la necesidad de su organización. Se estructuró el sector en tres niveles, central, zonal y local, con el principio de la regionalización. A nivel central se crearon cuatro direcciones con funciones esencialmente normativas (atención médica, saneamiento ambiental, servicios técnicos generales, y administración), correspondiendo la responsabilidad de la ejecución a la Dirección General a través de cuatro zonas sanitarias.
Se buscó dar realidad a la Región sanitaria, implantando en este año la Región operativa, como repetidor técnico del nivel central, adecuando y supervisando las normas. Se inició la descentralización administrativa con la supervisión del trámite a nivel zonal hasta lograr la maduración de las estructuras que permitan concretar la Región administrativa.
La consolidación de esta estructura se logrará al hacerse efectiva la decisión del gobierno de convertir, en 1971, la actual Dirección General de Salud Pública en Subsecretaría de Salud, lo que jerarquizará globalmente al sector que, manejando sus propios fondos, procurará agilizar el trámite administrativo.
IV – Organización de establecimientos de atención médica
Siendo el establecimiento el único efector de las actividades de salud y procurando introducir el concepto de responsabilidad del mismo con respecto a la población a la que sirve, se fijó el área de trabajo de cada uno de los servicios. Este año, se delimitaron 20 áreas programas, correspondientes a los establecimientos con internación. La accesibilidad comprometida de ciertos núcleos de población determinó, para 1971, la creación de dos nuevos hospitales con sus respectivas áreas (Las Ovejas y Tricao Malal).
La tarea de organización de los servicios se ha iniciado teniendo en cuenta el papel que los mismos desempeñan en la red de establecimientos provinciales. Se atendió a sus necesidades edilicias, equipamiento, adecuación de sus recursos humanos en cantidad y calidad, se dieron normas técnicas y se procuró mejorar sus sistemas de registros.
a – Planta física: se incorporó a nivel central arquitectura hospitalaria, lo que permitió el estudio de las necesidades médico arquitectónicas de todos los establecimientos. El estado actual de obras, estudios y proyectos es el siguiente:
Obras nuevas: hospitales de El Cholar, Tricao Malal, Las Ovejas, Loncopué, San Martín de los Andes.
Puestos sanitarios de: Huinganco, Varvarco, Manzano Amargo, Los Miches, Barrancas, Rincón de los Sauces, Curaco, Colipilli, Vista Alegre Norte, Vista Alegre Sur, Barrio Sarmiento, Angostura de Icalma.
Ampliaciones y remodelaciones: hospitales de Chos Malal, Andacollo, El Huecú, Neuquén, Plottier, Centenario, Cutral Có.
Puestos sanitarios de Caepe Malal, Cajón del Currileuvu, Taquimilán.
b – Equipamiento: se está concretando el mismo con aportes provinciales y ayuda de la Secretaría de Salud Pública nacional a través del programa de salud rural. Parte de los elementos de equipamiento se encuentran ya entregados a los servicios; los restantes serán suministrados al concretarse el acto licitatorio. Los jefes zonales y los directores de hospitales participaron en la formulación de los programas de equipamientos.
c – Recursos humanos: se estudió el plantel de personal de los establecimientos y se programaron las necesidades en cuanto a número y adiestramiento. El estudio reveló dos sectores críticos: enfermería y administración. El primero, con deficiente cantidad y ambos, con inadecuada capacitación. En 1971 se realizará el primer curso de auxiliares de enfermería, para lo cual se está trabajando con el sector educación. Se han previsto también cursos y adiestramiento en servicio para administradores.
d – Normas técnicas: creemos que en el proceso de normatización, el nivel central debe elaborar las normas y analizarlas con los niveles de ejecución. Posteriormente se adecúan, difunden y supervisan. Durante el año en curso se han implementado las normas del programa materno infantil con provisión de leche y control del menor de dos años, embarazadas y vacunaciones. Han sido elaboradas las de tuberculosis, control de desnutrición, preescolar y escolar. La estrategia seguida ha sido en todos los casos la implantación progresiva de las mismas a fin de lograr una mejor consolidación. En 1971 nos proponemos poner en marcha mecanismos de supervisión regular y periódica que aseguran el control de calidad de las prestaciones.
e – Sistemas de registros: se procuró mejorar la información estadística, poniendo énfasis en la necesidad de disponer en el menor tiempo los datos indispensables para actuar en tiempo y forma.
No se introducen nuevos formularios por entender que es preciso consolidar los correspondientes al programa nacional de estadísticas. Se implantó el modelo nacional de historia clínica única en el hospital Neuquén.
V – Programación de actividades
En este año se programaron las diferentes actividades de atención médica separadamente. Nos proponemos que en 1971 las mismas se programen en forma integrada a nivel establecimiento, para obtener por consolidación la programación zonal y provincial.
Frente a la falta de recursos humanos capacitados a ese nivel se fijó la siguiente estrategia:
1° Integración, durante 1970, de la ejecución de los programas, a nivel establecimiento, aceptando que el mismo es el único instrumento para llevarlos a cabo.
2° Elaboración a nivel central de un documento de trabajo para el establecimiento, consistente en un encuadre de actividades a desarrollar en base a las prioridades fijadas, el área de trabajo, y la capacidad operativa.
3° Análisis y reelaboración de la programación a nivel local con la directa supervisión del jefe zonal.
En la programación han sido utilizados todos los documentos nacionales elaborados a ese efecto.
La modalidad de trabajo «visita domiciliaria» por agentes sanitarios, introducida por el programa de salud rural, ha generado en los establecimientos su responsabilidad en el área programada a la que sirven, etapa fundamental en el proceso de integración de la atención médica. La experiencia recogida durante cuatro meses de tareas, nos conduce a procurar su consolidación así como la extensión a otras áreas, incluso urbanas.
Se trabajó también con visita médica periódica a poblaciones nucleadas y escuelas. A ese fin se radicaron profesionales médicos en zonas de difícil accesibilidad y se aumentaron los planteles de los establecimientos que no disponían de suficiente horas médicas para cumplirlas (Chos Malal, Varvarco, Las Ovejas, Barrancas, El Cholar, Tricao Malal, Loncopué, Junín de los Andes, San Martín de los Andes, Villa la Angostura).
El aumento del número de consultas, egresos y actividades de prevención logradas, así como los requerimientos de la comunidad, nos señalan la necesidad de mantener esta modalidad en 1971.
VI – Presupuesto
Se ha realizado un presupuesto para 1971 que contempla las actividades programadas desagregadas a nivel establecimiento.
VII – Suministros
La experiencia de este año nos muestra la necesidad imperiosa de organizar este aspecto fundamental de la administración de salud. Creemos que ningún factor compromete tanto la atención médica como una falta de suministros suficientes en el momento y lugar oportunos. La elaboración de normas administrativas, confección de normas operacionales y calendarios de compras y distribución aliviarán en parte este problema de «logística sanitaria».
Se está prestando atención a dos rubros que gravan significativamente el presupuesto: alimentos y medicamentos. Se implantaron las normas nacionales para racionamiento alimentario de hospitales. En medicamentos, se ha iniciado la confección de un fichero de control de existencias, en relación con los insumos críticos y un catálogo de productos medicinales, clasificándolos por acción farmacológica.
Entendemos que introducir la metodología de planificación a nivel de establecimientos es difícil y enfrenta gran cantidad de dificultades en todos los niveles, por falta de recursos humanos y materiales. Por tratarse de un proceso, esta primera etapa de la tarea corresponde a la racionalización de los recursos y toma de conciencia de que cuanto se haga debe responder a un programa orgánico que, por aproximaciones sucesivas, nos permita llegar a una verdadera programación en salud que, en el más breve plazo, revierta el grave problema sanitario de la provincia del Neuquén.
Plan de Salud
Reunión de gabinete de marzo 1974
El señor ministro de Bienestar Social da lectura al informe del Subsecretario de Salud, doctor Ernesto Castillo.
A cuatro años de la aplicación del Plan de Salud, iniciado bajo la dirección del doctor Néstor Perrone y la eficaz acción de la Directora General de Salud Pública doctora Elsa Moreno, se ha logrado concretar, en plena y fecunda realidad, los objetivos proyectados para alcanzar una eficiente prestación del servicio de salud.
Se ha proseguido la acción iniciada creando nuevos establecimientos sanitarios, con el propósito de facilitar a toda la población atención médica gratuita e igualitaria, y de beneficiar especialmente a la comunidad del interior provincial, que carecía de protección médica oficial y privada.
Se ha convertido al hospital público en una institución de jerarquía, cubriendo con médicos capacitados y tiempo pleno las áreas hospitalarias del interior y de la capital y ampliando los horarios de atención a los pacientes. En las áreas rurales, se han extendido las visitas médicas domiciliarias programadas desde los hospitales cabeceras para la atención primaria, capacitando y designando «agentes sanitarios» del lugar para dar continuidad al tratamiento y a la relación del médico con los pacientes.
En el curso del año 1973 y en el actual, se han construido y habilitado nuevos hospitales en San Martín de los Andes, Piedra del Águila, Villa Angostura, El Cholar, El Huecú y Picún Leufú y centros sanitarios en Taquimilán, Tricao Malal, Los Miches, Barrancas, San Ignacio, Añelo, Huinganco y Varvarco. Y se han remodelado los hospitales de Neuquén, Cutral Có, Zapala, Chos Malal y Andacollo.
La expansión de los servicios sanitarios, 85 edificios en total, ha triplicado la construcción hospitalaria ejecutada desde el año 1970. Se ha duplicado el número de médicos, dentistas, bioquímicos, técnicos, enfermeros y personal auxiliar.
Los medicamentos se entregan gratuitamente al igual que todas las prestaciones médicas.
Además de las actividades permanentes de capacitación en el área de enfermería, se ha puesto en marcha el programa de educación médica continua para pediatría, formalizado a través de un convenio entre la provincia, la Universidad de Buenos Aires y la Universidad del Comahue, con el objetivo de mejorar la medicina infantil, promover el intercambio de médicos con el Hospital de Niños de Buenos Aires y recibir el valioso aporte de profesores provenientes de ese hospital.
Ha comenzado a funcionar el sistema de residencia médica en el hospital de Neuquén, con el apoyo de la Universidad Nacional de Buenos Aires. Se transforma así en hospital escuela, para brindar a los médicos recién egresados la oportunidad de capacitarse en medicina rural, especializarse en clínica médica, partos, pediatría y cirugía y estar preparados para asumir las direcciones hospitalarias del interior provincial, volcando su vocación al servicio de las comunidades de la frontera cordillerana.
Se intensificaron las acciones preventivas de vacunación para proteger la niñez y también los objetivos del programa de maternidad e infancia, cuyo fin es el del control de niños menores de dos años y el de la madre embarazada, con la entrega gratuita de leche. Con plena conciencia de la importancia que reviste para la salud de la población infantil, se ha ampliado el control y promoción de leche para los niños de hasta cinco años de edad, en las zonas sanitarias II, III y IV que abarcan el norte, centro y oeste de la provincia, que tienen graves problemas de desnutrición.
Continúan intensamente los programas de lucha contra las enfermedades endémicas tales como el bocio, mal de chagas-mazza, hidatidosis y tuberculosis.
Por último, como resultado positivo del plan de salud, tenemos el hecho trascendente para Neuquén del marcado descenso en la tasa de mortalidad infantil en niños menores de un año, que ha sido en 1973 del 61 o/oo frente al 125 o/oo en 1970 y del 165 o/oo en 1963.
Este dato es muy significativo, porque la reducción de la tasa de mortalidad infantil es universalmente indicadora de un buen proceso de desarrollo social.
Con este alentador informe se da fin a la reunión.
Los Co-Protagonistas del Plan y la Voz de la Experiencia

El 26 de abril del 71, por un decreto, se va formando y se va construyendo de Dirección General a Subsecretaría de Salud en la provincia de Neuquén.
Y me hacía recordar que yo, nosotros, vinimos con mi mujer, con Brasa, en noviembre del 71 acá. Y bueno, como todos los paracaidistas que éramos de algún lugar, veníamos de Buenos Aires. Al principio te parecía que podías estar como a la defensiva, pero fue, y voy a ser totalmente espontáneo y auténtico lo que voy diciéndoles, en todo caso, porque no tiene doble hoja.
Cuando llegamos, veníamos en el tren, tuvimos una recepción humana muy cercana, que fue con el doctor Pellín y al doctor Lores después lo conocimos.
Pero hay dos puntos que me parece que podríamos englobar entre la poco y modesta opinión, que son siempre opiniones personales. Puede haber muchísimas otras y confrontatorias también, ¿no? Pero que lo definiría como un, un aspecto creativo y un aspecto cuidante que fue permitiéndose dar durante el tiempo que nosotros fuimos conviviendo y después viviendo en Neuquén con los otros compañeros de salud, no solamente médicos.
Y que lo creativo y nos llamó la atención a Brasa y a mi era que el grupo era estudioso y del sistema público, ¿no? O sea, nosotros, bueno, cuando venía de Buenos Aires sí conocíamos, éramos muy, muy básicos, por lo menos yo, perdón, otros no. Pero el sistema público tenía, tenía un halo, tenía algo que… se configuraba con personas comprometidas y con ideas que iban en crecimiento y en espiral según las necesidades y los diagnósticos. Y eso los que veníamos de afuera lo veíamos como una cosa fascinante, por lo menos para mí.
Las posibilidades de la idea de niveles de atención, que fue dándonos idea de que la medicina tenía que contemplar distintos enfoques sociales, humanos y sanitarios, pero desde distintas formaciones y desde distintos niveles de complejidad.
Que los factores de riesgo realmente eran, podían ser locales, en ese caso era la alta mortalidad materno infantil. Eran elementos que en las grandes ciudades, o por lo menos los que no conocíamos esto, nos eran, no te digo ajenos, pero no nos parecían propios.
La descentralización y los centros de salud fue una decisión, eran como decisiones políticas tremendamente basadas en la accesibilidad hacia las personas, hacia los grupos humanos, hacia los ciudadanos no de la patria nuestra solamente, sino de los lugares limítrofes y fronteras hermanas.

Al conmemorarse un nuevo aniversario de la creación de la Subsecretaría de Salud, viene inmediatamente a mi memoria el nombre del primer subsecretario, el doctor Néstor Perrone, quien junto a la doctora Elsa Moreno y a un grupo de jóvenes profesionales que trabajábamos desde hacía varios años, la mayoría en el interior de la provincia, también acá en Neuquén capital, diseñaron y pusieron en marcha el Plan de Salud de Neuquén.
Como es sabido, este plan fue un hito fundamental en el desarrollo de la provincia de Neuquén.
Este, y fue un ejemplo perenne, porque aún perdura, para todo el continente americano.
Por este motivo, vaya en esta oportunidad, cincuenta y cinco años, más de medio siglo de creación de la Subsecretaría, mi reconocimiento total para esos verdaderos héroes de la salud pública

De Dirección General a Subsecretaría, comienzo de la prioridad de Salud, en la provincia de Neuquén.
Año 1971
La jerarquización del sector salud pasando de Dirección General a Subsecretaria tuvo lugar en 1971 y tengo para mí que la iniciativa se debió a varios factores. En primer lugar, a la gestión del Ministro de Bienestar Social, el Dr. Alberto Del Vas, que advirtió la poca gravitación en que se encontraba el sector salud al asumir su cargo, lo que se traducía en malos indicadores de salud y en rendimiento deficiente en las prestaciones de Atención Médica.
Habían transcurrido largos años en que la jurisdicción provincial carecía del control pleno de todos los establecimientos de Atención Médica que dependían por entonces de la jurisdicción nacional, muchos de los, quizás, más importantes. No era una cuestión de competencia , era una dispersión de autoridad que perjudicaba la unidad de mando y la unidad de dirección del sector.
Otro factor fue que el ordenamiento del sector se había establecido en base al diagrama de una organización que no podía dilatarse pues se mantenían niveles de decisión fuera de su área, como era la dependencia del Ministerio y además sin contar para su ejecución de un presupuesto propio con base en sus propias decisiones. Un ejemplo de esa rémora pasaba porque las licitaciones debía gestionarlas el Ministerio como otros hechos menores como la liquidación de gastos de funcionamiento para la supervisión en terreno, para los que debía concederse previamente, autorización del nivel ministerial.
El cambio por un ordenamiento coincidió con la formulación de un programa de actividades basado en prioridades según el daño en salud que presentaban las estadísticas vitales y de rendimiento hospitalario. Esa visión trajo como consecuencia una ejecución en terreno que rápidamente con acciones básicas de prevención, como la vacunación masiva según esquema vacunal nacional, la prioridad de la atención de grupos prevalentes de alto riesgo, el tratamiento precoz de patologías prevalentes tanto en las ciudades de la provincia como en la zona rural.
Rápidamente se pudieron notar los logros que al cabo de un año mostraron un descenso dramático de la Mortalidad infantil de menores de un año, así como con la promoción del parto institucional, que bajó la mortalidad materna por razones ligadas al embarazo, parto y puerperio. Asimismo se fueron completando los planteles médicos y de enfermería, se normalizó la entrega gratuita de medicamentos y leche en polvo para menores de dos años bajo control, que sorprendieron favorablemente al público y
también a las autoridades políticas , que advirtieron la aprobación popular que ganaba el Sector.
Fue como si esos logros hubiesen sido esperados para otorgar un merecido reconocimiento a la prioridad del sector salud en el marco del desarrollo general de la provincia, que fue sancionado el decreto que convertía a la Dirección General de Salud en Subsecretaría.
Con ello, Salud comenzó a manejar su propio presupuesto en una autonomía racional, coordinada con el Ministerio de Bienestar Social y el Poder Ejecutivo Provincial, que permitió acciones más expeditivas y pertinentes a su ámbito. Y fue denominada escuetamente “de Salud” con la ambiciosa intención de abarcar en la atención tanto el ámbito público como el privado, en una ausencia de discriminación que señalaba que la Salud sería a partir de entonces una sola y orgánicamente integrada.
Unos años después se incrementó aún más su jerarquía convirtiéndose de Subsecretaría en Ministerio
de Salud.
